Introducción
Particularidad del entorno urbano

Características del Proyecto
La favela de Serrinha resultó paradigmática respecto al logro de un equilibrio entre participación comunitaria; relación de los diseñadores con la población para canalizar al máximo sus deseos y aspiraciones, y transformaciones físicas del entorno. El primer objetivo planteado fue el intento de cohesionar y relacionar entre sí tres grupos sociales que alcanzaban cierta identificación dentro de la favela: la comunidad negra, más estructurada, consolidada y con mayores recursos económicos; los inmigrantes del Noreste, provenientes en su mayoría de un mismo pueblo de Ceará, que ocuparon la parte alta del cerro y un grupo de asentamiento más reciente, y de escaso nivel económico. El segundo, mantener vivas y fortalecer las tradiciones culturales locales, vinculadas al sincretismo religioso, la música y la danza de la herencia afro-brasileña, manifiestas principalmente en las fiestas anuales del Carnaval carioca.
El arquitecto Manoel Ribero resultó ser una pieza-clave al llevar adelante una intervención proyectual, expuesta y discutida permanentemente con los habitantes de Serrinha. Debido a la fuerte pendiente del cerro, que sube aceleradamente hasta la cota de 140 metros, uno de los problemas agudos era la dificultad existente en la vinculación entre las partes altas y bajas; entre la zona más consolidada, próxima a la ciudad formal y el área carente de infraestructuras y servicios de la cima del cerro. El esquema esencial del proyecto consistió en generar una "costura" entre la favela y el pequeño barrio urbano de baja clase media, situado al frente, por medio de una calle - Bezerra de Menezes - jerarquizada por la presencia de comercios e instituciones culturales y una escuela, que será reestructurada para actividades de la comunidad. La calle Bezerra de Menezes se extiende a lo largo de todo el frente de la favela, y, en los domingos y días festivos, se cierra para el uso de los peatones, al igual que el Aterro de Flamengo, en la zona Sur. Luego, esa vía genera una serie de penetraciones, con trazado de peine, hacia el interior de la favela, siendo la más importante de ellas la calle Balaiada, que une Bezerra de Menezes con el teleférico.
La instalación del teleférico, para lograr el rápido acceso a la parte alta del cerro, no resultó fácilmente asimilada, ni por los habitantes, ni por las autoridades municipales, debido a su carácter innovador dentro del proyecto Favela-Barrio. Finalmente aceptado, facilita la movilidad de los pobladores de la zona alta y al mismo tiempo permite el acceso a las funciones sociales creadas por los proyectistas: un área polideportiva y una "casa de baile", para la realización de fiestas y actividades culturales, no sólo de los habitantes de la favela, sino también de los residentes en la ciudad "formal". El flujo de visitantes será significativo para la valorización del sitio simbólico de los r ituales religiosos, identificado por el "altar" natural de la Piedra de Changó. Además del valor paisajístico de este espacio y las espectaculares vistas sobre Río de Janeiro, los diseñadores definieron los límites de la favela por medio de un "sistema verde", que desde la cima se desgaja hacia la ladera, surgido del proceso de reforestación del área, y rescatando la vegetación casi perdida por el proceso de ocupación del territorio.
Acompañando la creación de las infraestructuras básicas, de los múltiples accesos, vías y escaleras, de pequeñas plazas situadas a lo largo de las circulaciones, fueron construidas viviendas para reasentar a los pobladores con casas precarias, situadas en las áreas convertidas en espacios sociales, o en aquellas de alto riesgo por la fuerte pendiente. Los arquitectos asumieron, desde una posición contextualista, la tipología de la "casa vagón", presente en la favela, constituida por una unidad volumétrica continua de tres o cuatro unidades, distribuyéndola en diferentes puntos del asentamiento y diluyendo las nuevas edificacion es dentro del conjunto. Finalmente, fueron refuncionalizados varios edificios a lo largo de la calle Bezerra de Menezes que contienen las actividades culturales de la comunidad. Ahí funcionan la Escola de Samba "Império do Futuro" -que es un desgarramiento de Império Serrano- y las instalaciones de una ONG "Projeto Re Creare", para la educación de jóvenes adolescentes y su formación artesanal y musical relacionada con las actividades del Carnaval. El rescate de Serrinha ha significado la recreación de un espacio urbano humanizado, cuya profunda artisticidad, surge más de la cotidianidad de la vida social que de las innovaciones arquitectónicas.